La noche anterior el equipo había estado bajo una lluvia en Kahawatte, y hoy ya habíamos llegado a un clima más seco y más caliente en el valle de Udawalawe, a sólo 40 kilómetros de distancia, y pasábamos la noche en la estancia Udawalawe Gran Safari Resort.

La primera parada para el cuarto día de gira fue el  Elephant Transit Home (ETH), una guardería de elefantes situada muy cerca del famoso Parque Nacional Udawalawe. ETH, establecida en 1995, es un refugio seguro para los bebés elefantes huérfanos, que nuestra fundación Dilmah Conservation ayuda con fondos día a día para las operaciones del centro, además de sus necesidades especiales.

El equipo llegó justo a tiempo para ver a los elefantes bebés como se alimentaban. Si ellos imaginaban que lo habían todo en sus años como bartenders, se llevaron una sorpresa. Estos elefantes bebés dieron al término ‘amor por la botella’ un significado totalmente nuevo, tomando más de 640 litros de fórmula alimenticia durante el transcurso del día. El equipo también encontró a un huesped muy especial de la casa, el pequeño Hércules, que había sido traído recientemente para tratamiento después de ser golpeado accidentalmente por un coche.

En Mankada, en el Centro de Artes y Oficios de Sri Lanka de la Fundación MJF, que fue la siguiente parada, el equipo tuvo una experiencia única. Atraídos por la magia de los diversos objetos desarrollados por las agiles manos de los alfareros, tuvieron la oportunidad única de utilizar los tornos con sus propias manos para realizar algunas creaciones.

Los bartenders australianos eran hoy el punto de atracción, y Dylan Howarth y Simon Toohey se habían preparado escogiendo ingredientes locales en una pequeña boutique de la ciudad en el camino a Mankada. El trago especial de Dylan “Tea Picker’s Punch” con piñas frescas deliciosas, se presentó en el ambiente rústico de Mankada.

Después de la comida, que fue una auténtica aventura servida en la cabaña de barro y techo de paja, el equipo estaba de vuelta en la carretera. Su destino era Yala, el parque natural más visitado,  y el segundo de mayor tamaño de la isla. Es conocido como el mejor lugar para observar leopardos en Sri Lanka, y es el mejor lugar para avistar una inmensa variedad de animales salvajes y las aves acuáticas. Al final de 3 horas de viaje desde Udawalawe, los equipos estaban listos para estirar las piernas y establecer un campamento para pasar la noche.

A medida que la oscuridad cayó sobre la selva repleta de las criaturas que buscan su refugio, hogueras fueron encendidas en lo alto de una duna de arena y así estaba todo listo para una noche de camaradería, de aventura y de coctelería inspirada en esta isla mágica de té.

Desde la altura de las dunas de arena, veíamos la playa Patanangala. Hacia un lado las agitadas olas, mientras que hacia el otro veíamos el parque nacional bañado en la luz de la luna, oscuro y misterioso. Así llegó el turno de Simon para añadir a la magia de la noche, un trago inspirado en té, que lo que hizo con “Dilmah Colombo Colada” servido en la misma cáscara del coco, para completar así un día perfecto.